Disfruta mientras puedas del Thriller de Michael Jackson interpretado por Freddy Mercury. Vistos los avances en materia legislativa anunciados hace unos días en Estados Unidos, es posible que las canciones deepfake generadas por inteligencia artificial tengan los días contados.

La llamada ley NO FAKES viene a poner orden entre cantantes (herederos incluidos), y la inteligencia generativa detrás de canciones imposibles como el Yesterday de Kurt Cobain (más ejemplos a lo largo del reportaje). A continuación, en Diario IA te contamos cómo avanzan las negociaciones que, si nada lo impide, culminarán en la prohibición y desaparición de las canciones falsas generadas por inteligencia artificial en las que se usen voces de cantantes famosos.

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¿Qué es la NO FAKES Act y cómo afectará a la música?

Entre las muchísimas parcelas profesionales que están siendo removidas de arriba a abajo por la irrupción de la inteligencia artificial, la del mundo del entretenimiento es quizás la que más exposición recibe. La inteligencia artificial evoluciona más rápido de lo que los tribunales pueden evaluar cómo se le aplican las leyes. Pero la ley, como la muerte y los impuestos, siempre llega.

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Si bien hace poco que los guionistas de Hollywood alcanzaron un acuerdo para regular el uso de la IA en sus trabajos, la de los actores y cantantes está siendo una lucha más feroz cuyo desenlace quizás podría estar algo más cerca.

La propuesta de la ley No Fakes (acrónimo del mucho menos atractivo bipartisan Nurture Originals, Foster Art, and Keep Entertainment Safe Act) es un proyecto de ley impulsado por varios senadores de Estados Unidos que impedirá la «producción de una réplica digital sin el consentimiento de la persona o el titular de los derechos aplicables», salvo en determinadas circunstancias. De convertirse en ley, permitiría a cualquier persona emprender acciones legales contra los creadores de réplicas digitales de su persona.

Excepciones en la ley de los fakes musicales

El borrador de la ley NO FAKES incluye una serie de exclusiones (no menores, por cierto), en las cuales sí sería válido y legal poder usar fakes generados por inteligencia artificial en música y cine:

  • Noticias
  • Emisiones deportivas
  • Documentales y docudramas
  • Obras históricas o biográficas.
  • Comentarios, críticas, sátiras y parodias

La necesidad de obtener una licencia también se aplicará a las personas fallecidas, siendo los derechos exclusivos de los albaceas o herederos durante 70 años tras la muerte de esa persona.

Se trata de un asunto más delicado de lo que se pudiera pensar en un primer momento. Son muchos los que opinan que este tipo de leyes atentan contra la libertad de expresión (en el caso de EE. UU. contra la primera enmienda).

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Aunque muchos expertos consideran que las normas de semejanza son una buena forma de responder a la preocupación de los músicos por la posibilidad de que sus voces se utilicen para publicar canciones generadas por IA, el hecho de que estas canciones puedan ser generadas por cualquier persona desde el ordenador de su casa y sin recurrir al pirateo de material existente roza una frontera muy fina entre el hurto y la libertad de expresión.

Además, tenemos otro problema (o desafío, si se prefiere): ¿se le pueden poner puertas al campo?

¿De verdad puede frenarse la difusión de música generada por IA?

Ghostwriter, el compositor anónimo responsable del tema viral clonado de Drake y Weeknd Heart on My Sleeve, afirmó hace unos días en Billboard que cree que la música generada por IA va a seguir existiendo.

«Estas canciones van a vivir en algún sitio porque los fans las quieren. Ya lo hemos experimentado con Ghostwriter», afirma. Y pone un ejemplo: «La canción ya no está disponible por nosotros, pero justo estaba por mi zona y oí a alguien con Heart on My Sleeve en su coche mientras pasaba. De un modo u otro, la industria musical tiene que aceptar que la buena música siempre va a ganar. El consumidor y el oyente están siempre en el asiento del poder».

https://www.youtube.com/watch?v=pIJSKxVJppA&ab_channel=redrumXO

Supongamos que todas las principales plataformas como Youtube borran todo contenido musical hecho con IA. Ok. ¿Y quién nos dice que mañana no va a aparecer una web radicada en Suiza capaz de albergar todo ese contenido que ahora es ilegal en Estados Unidos? ¿Y qué pasa con los torrents?

Aunque por ahora no se sabe nada de lo que sucedería en Europa, no sería de extrañar que la Comisión Europea tomara nota para impulsar una directiva o regulación equivalente, tal y como ya sucede con frecuencia en temas tan dispares como la regulación de medicamentos, competencia o propiedad intelectual y piratería.

2023: el año que explotó el debate sobre la música generada con inteligencia artificial

La proliferación de herramientas de IA generativa que imitan voces o crean fotos con personajes famosos es un asunto que ha explotado en las noticias en 2023. A principios de este año, la mencionada Heart On My Sleeve en la que aparecían voces generadas por IA de Drake y The Weeknd se hizo viral en TikTok y YouTube, acelerando el debate sobre la legalidad o no de estas creaciones.

No obstante, el debate ya existía: tan pronto como en 2020, el rapero Jay Z ya denunció la existencia de un canal de Youtube que usaba su voz sin permiso para leer a Shakespeare o cantar We didn’t start the fire.

Este artículo de Billboard sintetiza muy bien la situación: «Alan Turing, el padre de la informática, creó una sencilla máquina de hacer melodías en 1951. El trombonista y compositor experimental George Lewis improvisó un cuarteto en directo con tres ordenadores Apple II en 1984. David Bowie experimentó con un aleatorizador digital de letras en los años 90. Hello, World, el primer álbum pop compuesto con IA, se publicó en 2018». Lo que vivimos en la actualidad es simplemente una versión muchísimo más evolucionada de una realidad que ya existía, y que ahora ha ganado en exposición, impacto y calidad.