Teniendo en cuenta las voces que dicen que la inteligencia artificial es el principio del fin de la raza humana, los horribles augurios del último análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre cómo afectará la IA al mercado laboral parecen poca cosa.

Y, sin embargo, no estamos ante un asunto menor. Para bien o para mal, la irrupción de la inteligencia artificial (sobre todo, la generativa) está llamada a transformar el mundo laboral, afectando potencialmente hasta al 40% de los puestos de trabajo en todo el mundo. Y no afectará de la misma forma a todos los países.

Relacionado: 2023: el año que vivimos generativamente

Inteligencia artificial y mercado laboral: ¿qué futuro nos espera?

Según el FMI, es probable que la IA afecte a una mayor proporción de puestos de trabajo en las economías avanzadas. En la mitad de estos casos, los trabajadores pueden esperar beneficiarse de la integración de la IA, que mejorará su productividad.

Impacto de la IA en los trabajos de todo el mundo
Casi el 40% del empleo mundial está expuesto a la IA. Históricamente, la automatización y la tecnología de la información han tendido a afectar a las tareas rutinarias, pero una de las cosas que distingue a la IA es su capacidad para afectar a los empleos altamente cualificados. Como resultado, las economías avanzadas se enfrentan a mayores riesgos derivados de la IA, pero también a más oportunidades para aprovechar sus beneficios, en comparación con las economías de mercados emergentes y en desarrollo.

En otros casos, la IA tendrá la capacidad de realizar tareas clave que actualmente ejecutan los humanos. Esto podría reducir la demanda de mano de obra, afectando a los salarios e incluso erradicando puestos de trabajo.

«En la mayoría de los escenarios, la IA probablemente empeorará la desigualdad general, una tendencia preocupante que los responsables políticos deben abordar de forma proactiva para evitar que la tecnología avive aún más las tensiones sociales», ha afirmado la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en una reciente entrada de blog sobre el estudio.

El impacto no se sentirá por igual en todos los países. Las economías avanzadas, como EE.UU. y Europa, se enfrentan a mayores trastornos que los mercados emergentes y los países de renta baja. Georgieva advierte de que si la IA complementa más a los trabajadores de altos ingresos, podría ampliar las diferencias de riqueza al aumentar los rendimientos del capital.

Georgieva recomienda a los países que pongan en marcha «amplias redes de seguridad social» y programas de reciclaje para apoyar a los trabajadores vulnerables al desplazamiento. Aunque algunas ocupaciones podrían automatizarse por completo con la IA, es más probable que inicialmente aumente las capacidades humanas en la mayoría de las funciones.

Las opiniones de Georgieva llegan en un momento en que los líderes políticos y empresariales se reúnen esta semana en Davos con motivo de la reunión anual del Foro Económico Mundial, donde el impacto de la IA es un tema candente.

La semana pasada, el CEO de OpenAI, Sam Altman, participó en el podcast de Bill Gates para hablar de cómo la inteligencia artificial va a cambiar nuestro mundo. Y se expresó en términos muy similares a los usados esta semana por el FMI, asegurando que la IA evolucionará tan rápido que da «miedo».

El entorno normativo de la IA sigue siendo cambiante en todo el mundo. Por ejemplo, la Unión Europea alcanzó el mes pasado un acuerdo provisional sobre la legislación que regula el uso de la tecnología, incluidas las evaluaciones de riesgo y las normas de transparencia. Mientras tanto, Estados Unidos sigue evaluando su postura sobre la regulación de la IA a nivel federal.

Relacionado: ¿Cómo se está regulando la IA en el mundo?

En noticias relacionadas, 2024 ya está siendo testigo de una oleada de despidos en empresas tecnológicas que incluyen grandes nombres como Google y Amazon. En un escenario en el que los despidos son ya tan habituales, ¿la IA no haría sino agravar el problema? El tiempo lo dirá.